Voces Fulbright: Francisco Múñoz, Energy Systems Modeling Lead en Tesla

Voces Fulbright: Francisco Múñoz, Energy Systems Modeling Lead en Tesla
09 de junio, 2026

Te invitamos a conocer las historias de nuestra comunidad Fulbright: trayectorias que conectan excelencia académica, colaboración internacional e impacto público en Chile y el mundo.

En esta edición, conversamos con Francisco Muñoz, Energy Systems Modeling Lead en Tesla, sobre su experiencia como becario Fulbright, su formación en Johns Hopkins University y una trayectoria interdisciplinaria que conecta energía, tecnología, análisis estratégico y redes internacionales.

Desde California, donde ha iniciado una nueva etapa profesional en el equipo de Tesla, Francisco reflexiona sobre el impacto de Fulbright en su desarrollo personal y profesional, el valor de la inmersión cultural y los aprendizajes que le han permitido construir una carrera internacional con sentido.

Su historia no se explica por un solo hito, sino por una combinación de elementos que incluyen la formación avanzada, redes cultivadas a lo largo del tiempo, experiencia profesional, apertura al aprendizaje y una disposición permanente a moverse entre disciplinas.

Fulbright como experiencia transformadora

Cuando Francisco recuerda su experiencia como becario, lo primero que destaca es su valoración del programa y de la comunidad a la que se integró.

“Mi experiencia Fulbright fue sensacional. Lo primero que destaco es el prestigio de pertenecer a esta red, una marca de excelencia que te abre muchísimas puertas a nivel global. En lo práctico, haber contado con el apoyo de la institución para identificar los programas que mejor se ajustaban a mis intereses, preparar las postulaciones a las universidades y gestionar temas logísticos como las visas, facilitó enormemente lo que suele ser un proceso muy complejo”, señala.

Gracias a esa experiencia, pudo cursar un doctorado en economía de la energía e investigación de operaciones en Johns Hopkins University. “Todo ese conocimiento es la base que hoy me permite tener una visión global de los mercados de energía”, explica.

Sin embargo, el impacto no fue únicamente académico. La experiencia internacional también transformó su manera de mirar el mundo y su vínculo con Chile. “El impacto personal fue igual de profundo. Entre estudios y trabajo, terminé viviendo casi siete años en Estados Unidos y pasé varios meses en Europa. Esa exposición internacional cambió mi forma de entender el mundo y transformó para siempre mi perspectiva sobre mi país de origen, Chile”, afirma.

Inmersión cultural y redes genuinas

Más allá de las aulas, Francisco identifica la inmersión cultural como uno de los aprendizajes más importantes de su paso por Estados Unidos. En los distintos lugares donde vivió, tomó una decisión consciente: no permanecer únicamente en los espacios más familiares para un estudiante internacional.

“Más allá de lo académico, lo que más marcó mi trayectoria fue la inmersión cultural. En los tres estados donde viví, me aseguré de no quedarme solo en la burbuja latina o de estudiantes internacionales, sino de generar amistades reales con estadounidenses para entender verdaderamente su cultura”, comenta.

Esa apertura también marcó su forma de construir redes. Para Francisco, las relaciones profesionales no se desarrollan solo desde lo estratégico, sino desde la curiosidad, la conversación y la disposición a contribuir.

“Aproveché cada oportunidad para generar redes, pero nunca desde una lógica transaccional. Lo hice siempre desde el interés genuino de aprender sobre los demás y ofrecer mi ayuda, dejándome sorprender por las casualidades y las buenas conversaciones”, señala.

Con el tiempo, esos vínculos se transformaron en una red viva, tanto en lo profesional como en lo personal. Incluso después de una década trabajando de regreso en Chile, Francisco mantuvo esas relaciones, algo que hoy adquiere un sentido especial en su nueva etapa en California.

“Haber cuidado de esas relaciones, manteniéndolas vivas, incluso durante la década que pasé trabajando de vuelta en Chile, es lo que me permitió seguir conectado con el resto del mundo tanto en el ámbito profesional como personal”, explica.

Y agrega una imagen concreta de ese recorrido: “De hecho, el mejor reflejo de esto es que hoy, viviendo en California junto a mi familia, tengo la tremenda suerte de tener como vecinos a amigos que conocí en Johns Hopkins hace más de diez años, en la otra costa de Estados Unidos”.

Una trayectoria interdisciplinaria en energía y tecnología

La formación de Francisco combina ingeniería, energía, políticas públicas, economía de la energía e investigación de operaciones. Vista desde fuera, esa trayectoria podría parecer una secuencia perfectamente planificada. Sin embargo, él la describe de otro modo.

“Las grandes decisiones académicas y profesionales que he tomado siempre han respondido a un deseo de aprender algo que no domino y de querer impulsar algún cambio”, afirma.

En un sector tan amplio como el energético, sus intereses fueron evolucionando de manera orgánica. Cada nueva etapa abrió preguntas distintas, espacios de aprendizaje y oportunidades para ampliar su campo de acción. “Como el sector energético tiene tantas facetas, mis intereses han ido evolucionando de forma orgánica, en la medida que se han presentado oportunidades para aprender algo nuevo”, indica.

Esa mirada interdisciplinaria ha sido clave en su carrera, aunque no siempre haya sido un camino evidente mientras lo recorría. “Desde afuera, si miras mi formación y trayectoria a la luz de mis últimos cargos, pareciera ser que he seguido una secuencia muy lógica y que llevo muchos años preparándome para estar donde estoy. De hecho, dicen que es solo en retrospectiva que se pueden unir los puntos y darle sentido a las decisiones que uno toma a lo largo de su vida”, reflexiona.

Para Francisco, moverse entre disciplinas implica aceptar la incertidumbre. “El camino de la interdisciplina no es tan fácil de navegar cuando lo vives hacia adelante, sin tener ninguna certeza de lo que viene después, implica tomar riesgos y te obliga a evolucionar constantemente. Requiere sentirse cómodo dejando el traje de experto en tu círculo para pasar a ser principiante en un área nueva”, señala.

Esa disposición a evolucionar ha sido una constante en su trayectoria y nos cuenta que “esos cambios a mí me energizan y las apuestas que he hecho me han abierto muchas puertas”, agrega.

Una nueva etapa en Tesla

En marzo de 2025, Francisco fue contactado por Tesla. Según relata, su nombre surgió dentro de círculos profesionales vinculados al mundo de la energía. La compañía buscaba un perfil difícil de encontrar, capaz de combinar experiencia técnica, conocimiento de mercados globales, redes profesionales y liderazgo estratégico.

“Ellos me contactaron a mediados de marzo de 2025, entiendo que, porque alguien dentro de los círculos de la gente que trabaja en energía, fuera de Tesla, sugirió mi nombre”, recuerda.

“El acercamiento se dio porque buscaban a alguien con una mezcla de habilidades que no es muy común y más de 15 años de experiencia. Necesitaban cubrir una posición de liderazgo estratégico que combinara la capacidad técnica para dirigir el análisis de sistemas energéticos, entendimiento de mercados globales y nuevas tecnologías, así como redes tanto en la industria como en círculos de investigación”, señala.

El proceso fue extenso y exigente. Incluyó múltiples etapas, entrevistas y una presentación final en las oficinas de ingeniería de la compañía.

“El rol exigía tener la habilidad de trabajar con equipos de profesionales de distintas especialidades, asegurar alineamiento con la plana ejecutiva de la compañía, y ejercer un rol de thought leadership hacia el exterior. El proceso tomó varios meses e incluyó catorce entrevistas, culminando con la presentación de un caso en las oficinas de ingeniería en Palo Alto, que es donde hoy trabajo”, nos cuenta.

Hoy, Francisco se encuentra nuevamente en Estados Unidos, pero en otra etapa, junto a su familia. “Hoy estoy de vuelta en Estados Unidos, pero en una etapa muy distinta. Me radiqué en California, un entorno nuevo para mí, y esta vez lo hago acompañado de mi familia, viviendo juntos el proceso de adaptarnos a una nueva dinámica cultural”, comenta.

Consejos para quienes quieren postular a Fulbright

Al pensar en estudiantes y profesionales chilenos que aspiran a desarrollar una carrera internacional o postular a Fulbright, Francisco propone mirar más allá de la beca como objetivo final. Para él, lo más importante es partir por las preguntas, intereses y propósitos que realmente movilizan a una persona.

“Recomiendo que no vean el desarrollar una carrera internacional, obtener una beca Fulbright o alcanzar cualquier tipo de reconocimiento como fines en sí mismos. Creo que es mejor partir por identificar las preguntas que a uno realmente lo mueven, áreas donde uno pueda contribuir a algo más grande que uno mismo, y desde ahí buscar las oportunidades para desarrollarse”, aconseja.

Al respecto, agrega que “todos los becarios Fulbright que he conocido son personas apasionadas por lo que hacen. Esa vocación es algo que se nota inmediatamente en un proceso de selección y es lo que finalmente te da la resiliencia para superar los obstáculos de tu campo”.

Su segundo “buscar mentores y atreverse a golpear puertas. Cuando recién obtuve la beca Fulbright, tenía clara mi dirección general, pero me faltaban referentes cercanos en economía de la energía”, recuerda.

En ese proceso, la orientación Enzo Sauma, Fulbright Alumni y actual académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, fue especialmente relevante. “Tuve la suerte de que Enzo Sauma, quien se especializó en el área que yo quería trabajar, tuvo la amabilidad de orientarme y darme recomendaciones que finalmente me ayudaron a optar por el programa que mejor se ajustó a mis intereses”, señala.

Una carrera internacional con sentido

La trayectoria de Francisco Muñoz muestra cómo una experiencia Fulbright puede integrarse a un recorrido profesional más amplio, donde confluyen formación académica, redes internacionales, aprendizaje cultural, experiencia acumulada y apertura al cambio.

Su historia también recuerda que las carreras internacionales no se construyen solo a partir de títulos, cargos o instituciones, sino también desde las preguntas que orientan las decisiones, las personas que acompañan el camino y la disposición a seguir aprendiendo incluso cuando eso implica volver a ser principiante.

Desde Fulbright Chile, celebramos su trayectoria y agradecemos que comparta con nuestra comunidad su experiencia y su compromiso de continuar contribuyendo desde su vereda a desafíos de alcance global.

Tú podrías vivir una experiencia como la de Francisco. Revisa nuestros programas aquí.

Fotografía de Javier Barrera.