Jorge Rojas asume la presidencia del Tribunal de Propiedad Industrial
El Fulbrighter chileno, formado en UC Davis y UC Berkeley, reflexiona sobre el impacto de Fulbright en su trayectoria y sobre los desafíos de fortalecer la propiedad intelectual, la innovación y el servicio público en Chile.
El Dr. Jorge Rojas asumió recientemente como presidente del Tribunal de Propiedad Industrial de Chile, un hito que reconoce una trayectoria marcada por el derecho, la innovación, la transferencia tecnológica y el servicio público.
Su carrera ha estado estrechamente vinculada con la cooperación académica entre Chile y Estados Unidos. Jorge obtuvo un LLM en UC Davis School of Law y un JSD en UC Berkeley School of Law. Actualmente fue nombrado ministro titular del Tribunal de Propiedad Industrial, y además se desempeña como Senior Fellow en UC Davis School of Law, es profesor visitante en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y asesor en innovación y transferencia tecnológica en la Universidad de Tarapacá. Además, integra el directorio de la Global Intellectual Property Alliance, GLIPA.
Desde Fulbright Chile conversamos con él sobre este nuevo hito profesional, su experiencia como Fulbrighter y la manera en que la formación internacional puede contribuir al fortalecimiento de las instituciones públicas, los sistemas de innovación y las redes académicas entre Chile y Estados Unidos.
Fulbright como punto de inflexión
Para Jorge, la experiencia Fulbright tuvo un papel decisivo en la forma en que comprendió el derecho y su relación con el desarrollo del país. “Mi experiencia Fulbright fue un catalizador para transformar mi visión del derecho, orientándola hacia una vocación de servicio estratégico para el desarrollo de Chile”, señala.
Según explica, el programa le permitió acceder a centros académicos de alto nivel y profundizar en áreas clave como la propiedad intelectual y la transferencia tecnológica. Sin embargo, el impacto de esa experiencia fue más amplio que la formación disciplinar.
“Gracias al apoyo de la Comisión, pude acceder a centros de pensamiento de vanguardia mundial, lo que me permitió no solo profundizar en la Propiedad Intelectual y la Transferencia Tecnológica, sino comprender su rol como motor de innovación social”, afirma.
Esa mirada ha atravesado los distintos roles profesionales y académicos que ha ocupado, representando a diversas instituciones y promoviendo una articulación constante entre excelencia académica, responsabilidad pública y colaboración internacional. En su nuevo cargo como presidente del Tribunal de Propiedad Industrial, ese mismo enfoque adquiere una nueva proyección: contribuir desde el derecho, la innovación y la certeza jurídica al fortalecimiento institucional y al desarrollo del país.
“Fulbright me abrió una increíble red de contactos y la apertura mental necesarias para participar en proyectos de transferencia tecnológica internacional y abogar por un sistema de innovación más sólido, equitativo, inclusivo y beneficioso para el país”, agrega.
Derecho, innovación y servicio público
Su paso por las Escuelas de Derecho de University of California Davis y Berkeley consolidó una perspectiva interdisciplinaria que ha marcado su trayectoria. Uno de los aprendizajes más relevantes, explica, fue comprender que el derecho no opera de manera aislada, sino en diálogo constante con la economía, la ciencia, la tecnología y las necesidades de la sociedad.
Jorge resume esa formación en tres pilares: interdisciplinariedad, compromiso con el interés público y diplomacia académica. Sobre el primero, sostiene que uno de los principales aprendizajes fue “entender que el derecho no opera en el vacío, sino en conjunto con la economía y la ciencia”, una mirada que aplica tanto en su labor jurisdiccional como en sus asesorías académicas.
Desde esa perspectiva, la propiedad intelectual adquiere un sentido estratégico y de alto compromiso con la sociedad. No se trata únicamente de proteger invenciones, marcas o patentes, sino de pensar cómo el conocimiento puede circular, transferirse y convertirse en beneficios concretos para las personas.
En esa línea, Jorge destaca especialmente el valor del Socially Responsible Licensing, un enfoque que, según explica, nació de la rigurosidad crítica de Berkeley, Davis, y otras universidades de investigación, que le permitió “cuestionar cómo el financiamiento estatal debe retornar en beneficios tangibles para la sociedad”.
También subraya una dimensión que ha sido permanente en su carrera: la construcción de puentes institucionales entre Chile y California. Esta experiencia la define como una forma de “diplomacia académica (…) una labor que he mantenido por décadas y que facilita la movilidad de investigadores y el intercambio de buenas prácticas para el avance científico y tecnológico”.
Fulbright y el valor de las redes globales
Consultado por el valor que Fulbright puede tener para profesionales que buscan generar impacto en sus áreas de trabajo, Jorge plantea que el programa no debe entenderse solo como una oportunidad académica individual.
“Fulbright no es solo una beca; es un sello de compromiso ético y excelencia”, afirma.
Desde su perspectiva, el programa ofrece tres elementos especialmente relevantes para quienes buscan contribuir al desarrollo del país: acceso a redes globales, perspectiva crítica y responsabilidad social.
En primer lugar, destaca “la posibilidad de colaborar con los líderes del pensamiento global, oportunidad que permite conocer y traer a Chile soluciones que funcionan y adaptarlas a los desafíos propios de nuestro país”. Sumado a lo anterior, señala que “la formación en Estados Unidos fomenta una visión analítica, indispensable para modernizar instituciones y fortalecer áreas especializadas como la propiedad intelectual. Por último, subraya que “Fulbright Chile, como programa, convoca y selecciona a personas que entienden su éxito personal y profesional como una herramienta para el progreso colectivo”.
Esa comprensión del programa dialoga directamente con su propia trayectoria: una carrera construida entre universidades, instituciones públicas, redes internacionales y espacios de transferencia de conocimiento.
Los desafíos de esta nueva etapa
Al iniciar esta nueva etapa como presidente del Tribunal de Propiedad Industrial, Jorge identifica grandes desafíos: fortalecer la certeza jurídica, avanzar en modernización y eficiencia, y profundizar el diálogo institucional.
“Asumir la presidencia del Tribunal de Propiedad Industrial representa una oportunidad de seguir contribuyendo a mi país, en un camino dedicado al derecho y a la innovación”, señala.
Destaca, en primer lugar, la importancia de que las resoluciones del Tribunal sean un referente de rigor técnico y jurídico. En un ecosistema donde la innovación, el emprendimiento y la investigación científica requieren reglas claras, “promover un clima de confianza para la inversión y el emprendimiento en el país, es fundamental”, agrega.
También plantea la necesidad de “implementar procesos que agilicen la resolución de causas, integrando herramientas tecnológicas conforme a la ley, pero sin perder la profundidad del análisis jurídico”. Para Jorge, modernizar no significa simplificar indebidamente, sino responder mejor y con mayor oportunidad a los desafíos de un campo cada vez más dinámico.
Finalmente, señala que “posicionar al Tribunal como un actor clave en el ecosistema nacional de innovación, fomentar la capacitación continua y promover la vinculación con la academia es esencial para enfrentar los desafíos que impone su misión institucional”.
Una trayectoria con impacto público
La trayectoria de Jorge Rojas refleja una de las dimensiones centrales de Fulbright: formar líderes capaces de conectar conocimiento, excelencia académica y compromiso público.
Su reciente nombramiento como presidente del Tribunal de Propiedad Industrial marca un nuevo hito profesional. También muestra cómo la experiencia Fulbright puede proyectarse más allá de la trayectoria individual, contribuyendo al fortalecimiento de instituciones, a la cooperación entre países y a la construcción de sistemas de innovación más sólidos, inclusivos y orientados al desarrollo de Chile.
Desde Fulbright Chile felicitamos al Dr. Jorge Rojas por este importante nombramiento y celebramos su contribución al derecho, la propiedad intelectual, la innovación y el servicio público.